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EL CALOR DE LOS ERIZOS

Valóranos

Un cuento sobre las dificultades de la vida en grupo y la importancia de gestionar las situaciones que originan conflictos.

Allá entonces, en la era glaciar, muchos animales morían a causa del frío. Los erizos, percibiendo esta situación, acordaron vivir en grupos; así se daban abrigo y se protegían mutuamente. Pero las espinas de cada uno herían a los vecinos más próximos, justamente a aquellos que le brindaban calor, y por eso, se separaban unos de otros, volviendo entonces a sentir el gélido frío.

Esta situación llegó a ser un conflicto entre los erizos por lo que tuvieron que tomar una decisión: o morían a causa de las heridas que se hacían unos a otros y terminaban por desaparecer de la faz de la tierra o aprendían a aceptar las espinas de sus vecinos.

Con sabiduría y siendo conscientes de su naturaleza fuerte, decidieron volver a vivir juntos. Aprendieron así a vivir con las pequeñas heridas que una relación muy cercana les podía ocasionar, porque lo que realmente importaba era poder sentir el calor del grupo y sobrevivir.

Así, con el paso de los años, los erizos se dieron cuenta de que la mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, es aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue aceptación para los suyos propios.

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